lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Dónde nació Cervantes?


-¿A qué viene esa pregunta? eso lo saben incluso los de Gran Hermano: en Alcalá de Henares.
-¿Seguro?
-No empiece con sus extravagancias.
-No se alarme. Yo no digo que no naciera en Alcalá de Henares, pero hay hechos que lo hacen dudoso. Me explico:


Hasta no ha mucho tiempo, tuve por cierto el dato del nacimiento en Alcalá, en 1547.

Un buen día cayó entre mis manos el facsímil de un ensayo del siglo XVIII “Vida de Miguel de Cervantes Saavedra”, obra del erudito Gregorio Mayans. Me resultó extraño que dos siglos después de su nacimiento, puesto que el libro es de 1750, no se supiese ni el lugar ni la fecha de nacimiento de Cervantes. Relata Mayans que Cervantes “despues de muerto es prohijado a porfia de muchas Patrias. Esquivias dice ser suyo. Sevilla le niega esta gloria, i la quiere para sí. Lucena tiene la misma pretensión. Cada una alega su derecho, i ninguna le tiene”. Se inclinaba Mayans por Madrid, basándose en una cita del Viaje del Parnaso. Di por supuesto que después de 1750 se habría obtenido el documento irrefutable del nacimiento en Alcalá (tan querida para mí, porque en su término corrí mi infancia y aprendí a leer, escribir y otras cosas de utilidad), y no volví a preocuparme por tal cuestión.

Paseando por Internet me topé con la reproducción de la partida de bautismo de Cervantes en Alcalá y me llamó la atención el hecho de que hubiese una alteración; concretamente, la interpolación de la palabra “miguel” y con una caligrafía distinta y muy posterior a la del siglo XVI en que nació Cervantes.
original
Recordando el libro de Mayans, me picó la curiosidad, y traté de profundizar en los primeros años de la historia de Miguel de Cervantes. En los documentos consultados se deducía el escaso conocimiento de las andanzas de los primeros años, que no transcurrieron en Alcalá. Es sorprendente que Cervantes, ni en sus obras, ni en los prólogos de las mismas, ni en sus cartas, hablase del lugar y año de nacimiento, lo que contrasta con otros pormenores que se cuidó de relatar, como por ejemplo, su propia descripción física en el autorretrato con letra y sin pincel que incluyera en el prólogo de sus Novelas Ejemplares: ”Ese que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande ni pequeño; la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies.

El origen de la pista alcalaína está en el “descubrimiento” que realizó Agustín de Montiano a mitad del siglo XVIII, buscando en los registros parroquiales de Alcalá, llevado por una cita de una obra del siglo XVII, “Topografía e Historia general de Argel”, del padre Haedo, según la cual Miguel de Cervantes era hidalgo principal de Alcalá de Henares. Pero, ¿quién hizo la interpolación?, ¿el propio Montiano?

Un estudioso cervantino, Brandariz, transcribe así la partida de bautismo:

"Un domingo nuebe de ¿?del mes de octubre del año del señor de ¿mil? e ¿quinientos? quarenta e siete año fue baptizado un juan.Hijo de Rodrigo de Carbantes e su mujer doña Leonor (¿fraren?) sus compadres juº pardo baptizole el rdo señor (¿) serrano Cura de (¡nua?) señora (¿t-¿) Baltasar Vazquez e yo que le batipze e firme de mí nombre. Bachiller Serrano".
Pude comprobar además que se pone en duda que su segundo apellido fuese “Saavedra”, a pesar de que así firmase sus obras.

En cuanto a la fecha de su nacimiento, Mayans, a partir de lo indicado en el prólogo de las Novelas, fechado el 14 de julio de 1613, colige que Cervantes había nacido en 1549, 64 años antes: Mi edad no está ya para burlarse con la otra vida; que al cincuenta i cinco de los años, gano por nueve mas, i por la mano”.


Y como ya ocurriera en el siglo XVIII, son muchas las localidades que abogan por ser patria del genial Cervantes: Alcázar de San Juan (algo impensable, pues alegan una partida de bautismo de 1558, lo que supondría su participación en la batalla de Lepanto con doce años), Sanabria, Alicante (y se apellidaría Sirvent), etc.

-Bien, ¿ahora sigue estando seguro de que Cervantes nació en Alcalá de Henares?
- Yo, sí. Usted, con tal de llevar la contraria, acabará conduciendo por la izquierda.
-¡Quiá!, eso ya lo practican los ingleses, que esos sí que son muy suyos. Yo, a su lado, un aficionadillo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo, más que estar seguro, quiero estar seguro ¡que no es lo mismo!
Tampoco es seguro que su casa natal estuviese en el lugar que se dice (Calle Mayor, esquina a la de la Imagen), bueno, lo casi seguro es que ahí no estaba y parece que la casa real donde nació podía estar en la propia calle de la Imagen, pero algo más metida hacia la calle de Santiago. Al ser su padre, Rodrigo Cervantes, cirujano del Hospitalillo, existía la posibilidad de que su vivienda estuviese aneja a éste y por eso y otras razones de interés municipal, aparte los estudios de D. Luis Astrana Marín, se decidió su ubicación actual, pero desde luego, como tú sabes mejor que yo, lo que sí es cierto es que esa casa ni en su concepción, ni distribución, interior, etc. responde a la realidad en que nació el genio.
Lupimon

cadahalseño dijo...

Lupimon: ni de Alcalá, ni de toros, ni de fotografía puedo saber lo mismo que tú. Pero me gusta despertar inquietudes, aunque sean pocas, para que este mundo no permanezca en este complaciente aletargamiento.

Anónimo dijo...

De la antigua fotografía, sobre todo en blanco y negro, sí puedo presumir algo, pues desde muy joven me gustó e hice bastante laboratorio; de la digital, estoy aprendiendo ahora.
De Alcalá, al ser hijo de allí, conozco algo, pero poco, mucho menos de lo que debiera y, a juzgar por tus investigaciones, mucho menos que tú.
De toros ¡que te voy a decir! no se si fue Belmonte, quien dijo que no sabían ni las vacas, así es que ¿a qué puedo aspirar yo?; pero bueno algo hay que hacer ahora que ya se me mueren las neuronas ... ¡mientras quede alguna!
Lupimon